Qué publicar en redes cuando no quieres enseñar heridas
Hay dos maneras fáciles de equivocarse en las redes de una clínica: publicar fotos de cirugías que espantan a media clientela, o llenar el perfil de memes de gatos que no dicen nada de ti. Entre esas dos, hay bastante terreno.
El objetivo no es entretener, es dar confianza
Una familia que elige clínica quiere saber quién va a tocar a su animal. Casi todo lo que funciona en redes va en esa dirección: enseñar personas, procesos y criterio profesional. No hace falta enseñar sangre para demostrar que sabes lo que haces.
Diez ideas que puedes ejecutar esta semana
- Presentación de cada miembro del equipo, con su nombre y qué le gusta hacer.
- El antes y el después de un caso amable: una otitis resuelta, una dermatitis controlada.
- Cómo preparar al gato para venir en el transportín sin drama.
- Qué significa cada línea de un análisis de sangre, explicado sencillo.
- Un día en la clínica en formato historia, sin nada explícito.
- Errores frecuentes: la comida humana que parece inofensiva y no lo es.
- Recordatorios estacionales: procesionaria, golpes de calor, leishmania.
- Respuesta en vídeo a una pregunta real que os hagan mucho en consulta.
- Presentación de un equipo nuevo y para qué sirve.
- Casos de adopción, si colaboráis con alguna protectora.
Pide permiso siempre
Aunque el animal sea el protagonista, la historia clínica es del cliente. Un consentimiento por escrito, aunque sea un formulario breve, te ahorra disgustos. Y evita datos que permitan identificar a la persona.
Una frecuencia que puedas sostener
Dos publicaciones a la semana durante todo el año valen más que quince en marzo y silencio hasta septiembre. La constancia es la parte difícil, no la creatividad.