Tu formulario de cita tiene demasiados campos

Dueña consultando un portátil en la sala de espera de la clínica con su perro al lado

Tu formulario de cita tiene demasiados campos

Un formulario es una negociación. Cada campo que añades es algo que le pides a alguien que todavía no te conoce. Y hay una relación bastante directa entre cuántas cosas pides y cuánta gente termina.

Lo que necesitas de verdad

Para reservar una cita basta con cuatro cosas: nombre, teléfono, motivo aproximado y preferencia de día. Todo lo demás —raza, edad, número de chip, historial, dirección postal— lo puedes preguntar en recepción o por teléfono al confirmar.

El formulario no es la ficha del paciente. Es la puerta.

El orden también cuenta

Empieza por lo fácil e inocuo. El teléfono, que es lo que más reticencia genera, mejor al final: quien ya ha rellenado tres campos tiende a terminar. Y el motivo de consulta, mejor como opciones para elegir que como texto libre, porque escribir cansa en el móvil.

Detalles que arreglan más de lo que parece

  • Teclado numérico automático en el campo de teléfono.
  • Marcar con claridad qué es obligatorio y qué no.
  • Un mensaje de confirmación que diga qué pasa ahora y en cuánto tiempo.
  • Una casilla de privacidad clara, sin premarcar.

Confirma rápido o pierdes la cita

Un formulario que se responde a las 48 horas es un formulario inútil: esa persona ya ha llamado a otra clínica. Si no puedes responder en pocas horas, es mejor no ofrecer reserva online y dejar solo el teléfono bien visible.

Prueba tú mismo el proceso

Rellena tu propio formulario desde el móvil, con una mano, como si tuvieras prisa. Ese ejercicio de cinco minutos suele revelar más problemas que cualquier análisis.

Llamar ahoraWhatsApp