Protección de datos en la clínica: qué firma el cliente y qué guardas tú
En una clínica veterinaria los datos personales no son los del animal: son los de su dueño. Nombre, teléfono, dirección, forma de pago y, a veces, datos de salud del propio cliente cuando explica por qué no puede sujetar al perro. Todo eso está protegido.
Lo que casi siempre falta
Cuatro fallos se repiten en casi todas las clínicas que revisamos:
- No hay cláusula informativa en la ficha de alta del cliente.
- El WhatsApp de la clínica es el móvil personal de alguien del equipo.
- Se publican fotos de pacientes sin consentimiento por escrito.
- Hay cámaras grabando la sala de espera sin cartel informativo.
Cuánto tiempo hay que conservar la historia clínica
La historia clínica veterinaria conviene conservarla mientras dure la relación y un plazo razonable después, tanto por posibles reclamaciones como por continuidad asistencial. Los plazos exactos dependen de la normativa autonómica y del tipo de tratamiento, así que este es un punto que conviene confirmar con un asesor y dejar por escrito en tu registro de actividades.
El registro de actividades de tratamiento
Es obligatorio y es, básicamente, una tabla: qué datos tratas, para qué, con qué base legal, quién accede y cuánto los guardas. No hay que ser jurista para tenerla, pero hay que tenerla. Es lo primero que se pide en una inspección.
Los encargados de tratamiento
Tu gestoría, tu software de gestión clínica, la empresa que te lleva la web. Todos acceden a datos de tus clientes y con todos debe haber un contrato de encargado de tratamiento firmado. Es un documento estándar que ellos suelen tener preparado; basta con pedirlo.
Un aviso
Este artículo es orientativo y no sustituye al asesoramiento de un profesional. La normativa tiene matices autonómicos y cada clínica tiene su casuística.