Cómo cambiar de agencia sin perder tu web ni tus cuentas
Nos llegan clínicas que quieren cambiar de proveedor y descubren que el dominio está registrado a nombre de la agencia anterior, que nadie tiene la contraseña del hosting y que la cuenta de Google Ads pertenece a un tercero. A partir de ahí, cambiar deja de ser una decisión y pasa a ser una negociación.
Lo que tiene que estar a tu nombre
- El dominio. Registrado con tus datos fiscales y con acceso a tu correo. Es lo más importante de todo.
- El hosting. Cuenta a tu nombre, aunque la gestione otro.
- La ficha de Google. Tú como propietario, la agencia como administrador.
- Analítica y Search Console. Propiedad tuya, acceso delegado.
- Las cuentas de anuncios. Con tu método de pago y tu titularidad.
La prueba de los cinco minutos
Entra en el registrador de tu dominio y comprueba a nombre de quién está. Si no sabes ni cuál es tu registrador, ya tienes la respuesta y conviene resolverlo antes de plantearse cualquier cambio.
Qué pedir al despedirte
Una copia completa de la web (archivos y base de datos), los accesos de administrador de todo, y que se retire cualquier permiso de la agencia saliente. Hazlo por escrito y con una fecha concreta.
Y qué es razonable no exigir
Si la agencia ha usado licencias propias de plugins o plantillas de pago, esas licencias son suyas. Es normal que haya que renovarlas a tu nombre. Conviene saberlo de antemano para no llevarse una sorpresa.
Que no vuelva a pasar
Con el proveedor nuevo, empieza al revés: primero se crean las cuentas a tu nombre, después se trabaja. Una hoja con todos los accesos guardada en la clínica vale más de lo que parece el día que la necesitas.